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Nairo Quintana: "Fuimos despacio, pero no de paseo"

VUELTA A ESPAÑA | 13ª ETAPA

Nairo Quintana: "Fuimos despacio, pero no de paseo"

Nairo Quintana: "Fuimos despacio, pero no de paseo"

CHEMA DIAZ

DIARIO AS

El maillot rojo intentó justificar la parsimonia vivida en la jornada camino de Urdax: "Necesitábamos más descanso".

Vuelta a España en directo – Etapa 14

Sólo una escapada en la historia del ciclismo moderno llegó con más ventaja a la meta que la de este viernes en Urdax, que logró 33:54 de renta: la que remató Erik Dekker en el Tour de 2001, octava etapa entre Colmar y Pontarlier, que entró con 35:54. Los jueces y la organización salvaron del fuera de control al pelotón ese 15 de julio. Esta vez no resultó necesaria una repesca, ya que dada la dificultad de la jornada y su longitud, de 213 kilómetros, la hora límite se estableció en unos excesivos 52 minutos, como confirmaron los árbitros de la Unión Ciclista Internacional (UCI) a AS.

Más allá de los números, lo peor no fue el día de descanso encubierto, sino la imagen que se transmitió: Alejandro Valverde amagó un sprint para encabezar al grupo; sus compañeros del Movistar Rojas y Sutherland compartieron chanzas, bromas y risas en cabeza; equipos con la necesidad de enderezar su carrera, como Caja Rural (que encima corría en casa, en Navarra), Ag2r o Cannondale, ni se inmutaron; nadie en los diez últimos kilómetros se dignó a subir el ritmo para honrar a los aficionados congregados o a la localidad que pagó para conseguir la llegada, la coqueta Urdax. “¡Menuda vergüenza! Para esto no venimos aquí”, se escuchó a una familia que viajó desde San Sebastián.

Nairo Quintana, maillot rojo, y Jonathan Castroviejo no negaron la evidencia, pero sí que la maquillaron: “Convenía una jornada más de reposo (el martes hubo una). En las otras etapas se vino muy rápido, el calor pegó fuerte. Las escuadras que van a controlar una fuga deben saber qué hacer. Nuestra estrategia era que se marchara una escapada numerosa sin peligro para tomárnoslo con calma. Fuimos bastante despacio, pero no de paseo. No se pretendía ofender”.

Javier Guillén, director de la Vuelta, no entró en polémicas y se lavó las manos: “Si alguien sale perjudicado, son los ciclistas. Nuestro deporte vive de la estética del esfuerzo, hay que guardar las formas. Nosotros dispusimos un trazado atractivo para emboscadas. No se aprovechó, así que deseamos que sí se produzca emoción y espectáculo en el Aubisque. Llevamos muy buena Vuelta”. Guillén rehusó hablar de que a Valerio Conti, a Urdax o a su público se les faltara al respeto: “Eso lo valorarán ellos, no quiero criticar a ninguno de los implicados ni contribuiré al debate”.

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