Actualizado

Actualizado a las

Más Ciclismo

Más Ciclismo

campo fútbol
jugadores

Más Ciclismo | OPERACIÓN PUERTO

Hamilton: "Fuentes me ofrecía EPO, insulina, testosterona..."

El estadounidense admite que fue tratado por el doctor Eufemiano Fuentes entre 2002 y 2004: "Él me hacía las transfusiones". Bjarne Riis fue quien le puso en contacto con él.

El exciclista estadounidense Tyler Hamilton ha admitido que fue tratado por el doctor Eufemiano Fuentes entre 2002 y 2004, después de que el gerente del entonces equipo CSC, el danés Bjarne Riis, le pusiera en contacto con él.

Hamilton, quien declaró como testigo en el juicio de la Operación Puerto por videoconferencia desde la Embajada española en Washington, destacó que lo más importante de su relación con Fuentes como paciente "eran las transfusiones", pero recalcó que "también se le podía comprar EPO, testosterona y otros productos de dopaje".

"El doctor Fuentes me ofrecía estos productos, en concreto EPO, insulina, testosterona, hormona de crecimiento...", precisó. Hamilton contó cómo se produjo el primer contacto con el médico canario.

"Hablamos por teléfono y acordamos reunirnos para conocernos. Iba a una carrera desde Girona a Valencia y nos reunimos en una zona de descanso de la carretera en enero de 2002", señaló.

El objeto de la reunión, comentó, "era planificar el futuro" y concretó que se trataba de hacer transfusiones y detallar los servicios que le prestaría en el futuro.

Hamilton, corredor del US Postal (95-01), CSC (2002-03), Phonak (2004), Tinkoff (2007) y Rock Racing (2008-09), dijo que cuando empezó el tratamiento no firmó ningún documento y que solo se sometió a una prueba de hematocrito.

A preguntas de la letrada de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), recordó cómo se produjo el primer encuentro con fines dopantes. "El primer encuentro fue en Madrid, en un laboratorio del señor Merino Batres enfrente de un hotel. Solo estaba Eufemiano presente. La primera vez solo me sacó una bolsa de sangre, pero luego me sacó más", dijo.

Durante los tres años que fue tratado por Eufemiano Fuentes corredor y médico se vieron en total "unas 15 veces" y en todas ellas "se realizaron extracciones o reinfusiones".

"Me dio un calendario con la programación de las carreras y otro para saber cuándo tenía que tomar las sustancias que mejoraban el rendimiento físico, y fue cuando me dio la EPO, marcada con un círculo, que dependiendo del color del mismo indicaba la cantidad.", dijo Hamilton, quien también incluyó entre las sustancias de consumo la insulina y la hormona de crecimiento.

Hamilton afirmó que no tomaba mucha hormona de crecimiento: "no seguía sus indicaciones respecto a esta sustancia, pero me acuerdo de los círculos de la EPO".

El exciclista reconoció que alguna vez tuvo problemas físicos con el consumo de alguna de las sustancias recomendadas por Eufemiano Fuentes.

"La insulina solo la tomé una vez porque no me gustó cómo me sentó. Sudaba, las pulsaciones eran rápidas, me sentía extraño...", detalló. "Luego recibí una transfusión en julio de 2004 que me sentó muy mal, me puse enfermo", dijo también.

Según señaló en su testimonio, las transfusiones de sangre no solo se realizaban en la clínica de Merino Batres, sino en otros sitios como "apartamentos, pisos y habitaciones de hotel". A este último lugar Eufemiano se presentaba con la bolsa de sangre guardada "en una nevera portátil".

Hamilton, en su declaración a la USADA para la investigación del caso Lance Armstrong, ya reconoció que al final de la temporada 2001, cuando firmó por el CSC, el director del equipo "rápidamente" le habló "del médico español Eufemiano Fuentes para hacer transfusiones de sangre".

"Fui a ver al doctor Fuentes a su oficina de Madrid la siguiente primavera. Fuentes me mintió sobre cuántos ciclistas trabajaban con él. Él me llevó a creer que no eran muchos. Trabajé con él durante 2002, 2003 y 2004 y me embarqué en un programa regular y sistemático de transfusiones de sangre", admitió.

También en su declaración a la USADA admitió que la primera vez que escuchó el término "correr a pan y agua" -sin sustancias que mejoren el rendimiento-, fue en España en 1997 y que corrió sin doparse los dos primeros años de su carrera como profesional hasta que ese año, después de la Vuelta a Valencia, el doctor Pedro Celaya le ofreció testosterona para ayudar a su recuperación.

Su testimonio a la agencia antidopaje de Estados Unidos también reflejó el momento en que se inyectó EPO por primera vez en ese año y que el siguiente Lance Armstrong se sumó al equipo, que desde 1999 tuvo director deportivo a Johan Bruyneel, que había sido corredor en el equipo ONCE.

Hamilton relató a la USADA cómo se inyectó EPO durante varios Tours con Armstrong, cómo le asistió el doctor italiano Michele Ferrari y cómo a partir del año 2000 empezaron a hacerse autotransfusiones, ya que no había controles para detectarlas.

También narró que en 2001 se trasladó a Girona junto a Armstrong, quien le confesó que en la Vuelta a Suiza de ese año había dado positivo por EPO. "El dijo que su gente había estado en contacto con la UCI, que iban a tener una reunión y que todo iba a salir bien, por lo que entendí que el positivo de Armstrong iba a ser ignorado por la UCI".

"Alberto León me practicó una reinfusión en 2002"

El excorredor estadounidense del US Postal, CSC y Phonak Tyler Hamilton ha asegurado hoy que el exciclista de montaña y colaborador del médico Eufemiano Fuentes, Alberto León, que se suicidó en 2011, le practicó en una ocasión una reinfusión de sangre.

Hamilton, que está compareciendo como testigo en el juicio de la Operación Puerto por videoconferencia desde la embajada de España en Washington, ha asegurado que León le hizo esa reinfusión durante el Tour de Francia de 2002, en una habitación de hotel y sin que hubiera ningún médico presente.

Alberto León, que estuvo imputado en la Operación Puerto, se suicidó el 10 de enero de 2011, pocos meses después de verse también implicado en la Operación Galgo contra el dopaje en el deporte.

Hamilton, que ha asegurado que se sometió a unas quince extracciones de sangre y reinfusiones durante su relación con Fuentes entre los años 2002 y 2004, ha señalado que, salvo en esa ocasión, éstas fueron llevadas a cabo por el médico canario o por su socio José Luis Merino Batres, un hematólogo que ha quedado excluido de la causa por padecer alzheimer.

"La peor reacción fue cuando mi orina se volvió negra"

Hamilton también declaró que la peor reacción" que sufrió después de una reinfusión de sangre fue en 2004, durante el Tour de Francia, cuando pasados "35 o 40 minutos" su orina se volvió "de color negro".

"Creo que la sangre no se había manejado de manera adecuada, que se había deteriorado. Lo supe porque unos 35 o 40 minutos después mi orina era de color negro", explicó.

Hamilton, que admitió haber seguido un calendario de consumo de sustancias dopantes diseñado por el doctor Eufemiano Fuentes, señaló: "No seguía mucho la programación, no tomaba mucha hormona de crecimiento". Añadió, asimismo, que sólo tomó insulina una vez.

"No me gustaba cómo me sentó, sudaba, tenía pulsaciones más rápidas de corazón, me sentía extraño", dijo. El excorredor reconoció que él mismo asumió el coste de los tratamientos de Fuentes, a quien pagó en efectivo de 25.000 a 30.000 euros al año desde 2002 hasta 2004, y que posteriormente esta cantidad subió hasta 50.000 euros por la utilización del sistema de congelación de la sangre, al que llamaban "Siberia".

"Me explicaron que yo y otros ciclistas teníamos que asumir el coste de este congelador. Dijo que tres o cuatro de nosotros pagaríamos el congelador. Que yo sepa trabajaba con seis o siete ciclistas en total", añadió.

Preguntado por la fecha y los motivos que le llevaron a poner fin a su relación con Fuentes, único de los acusados en el juicio con el que reconoció haber tenido una relación laboral, Hamilton explicó que fue a mediados de septiembre de 2004, después de dar positivo en la Vuelta a España de ese año por una transfusión.

"Me dijeron que tenía sangre de otra persona en mi organismo. Yo lo que tenía acordado eran autotransfusiones y siempre miraba para comprobar si era 4142", comentó en alusión al código que él mismo eligió para que se identificara la sangre que le extraían, antes de añadir: "O se había intervenido mi muestra, o me pusieron sangre de otro, o la prueba se hizo mal".