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El inspector farmacéutico no vio medicamentos prohibidos

García Lacuesta, inspector farmacéutico que intervino como perito en la investigación de la Guardia Civil, ha asegurado que no vio sustancias prohibidas en el registro.

Agencias

Ángel García Lacuesta, inspector farmacéutico que intervino como perito en los registros de la Guardia Civil al comienzo de la Operación Puerto, aseguró hoy en su declaración como testigo que no encontró durante los mismos medicamentos prohibidos.

Lacuesta explicó en el juicio que intervino en el registro del piso de la calle Zurbano, adonde acudió a solicitud del servicio del SEPRONA de la Guardia Civil como perito y para "asesorar sobre los productos que podíamos encontrar".

"Estuve en dos pisos. De uno no me acuerdo, pero en el de Zurbano encontramos algunas cosas. Los agentes abrieron neveras y me mostraron medicamentos. Los tenían en cajas y me preguntaron si eran de origen nacional o no, si eran legales y cuál era su procedencia", dijo.

"Ningún medicamento estaba prohibido, todos estaban autorizados y eran de procedencia nacional", explicó.

El perito comentó que en uno de los pisos "había una nevera doméstica y alguna portátil" y vio "que dentro de ella había bolsas de sangre".

Lacuesta no entró en asuntos de seguridad. "No me fijé, yo era perito de medicamentos. Solo me enseñaron medicamentos y no recuerdo haber visto un temporizador ni nada por el estilo, ese no era mi cometido".

A preguntas de la defensa, Lacuesta comentó que medicamentos prohibidos "son los que no están autorizados por la Agencia Española del Medicamento".

"Para que un medicamento pueda estar permitido en España tiene que estar también autorizado en la Agencia Europea del Medicamento, debería tener etiquetado en español y llevar los prospectos en lengua española", precisó.

"La sangre no es un medicamento, es un tejido", dijo el perito farmacéutico, aunque a continuación precisó que no es farmacólogo, sino solo inspector de farmacia.

También explicó que está prohibido vender medicamentos no autorizados en España: "Si un medicamento no esta autorizado sería un riesgo para la salud. Los medicamentos tienen que ser seguros, eficaces y de calidad. Si no esta fabricado en España no se conoce su eficacia, ni cómo ha sido transportado. Por ejemplo, los que vienen de China no están autorizados", indicó.

Con anterioridad declaró como testigo Jorge Gómez Zamora, exgerente del Hospital de La Princesa, donde ejerció como jefe de hematología José Luis Merino Batres, quien dejó de estar imputado en la Operación Puerto por enfermedad.

Gómez Zamora fue preguntado por una partida de cloruro sódico que Merino solicitó al hospital de la Defensa y aseguró que en ese caso no se había seguido el procedimiento habitual.

"Las compras de medicamentos se hacían a través del servicio de compra reglamentario y para eso hay personas que se encargan de ello", señaló.

Gómez Zamora: "No es habitual que se pidan medicamentos a otros hospitales"

El ex director gerente del Hospital Universitario de la Princesa y superior del doctor Merino Bartres cuando se produjo la ''Operación Puerto'', Jorge Gómez Zamora, ha explicado que "no es habitual que se pidan medicamentos a otros hospitales", técnica que el médico empleaba para suministrar a la supuesta trama de dopaje, tal y como apuntó la Guardia Civil.

"Los pedidos se hacen por un procedimiento habitual del hospital. Una solución de cloruro sódico, sustancia muy habitual en el hospital, se compra directamente a un laboratorio adjudicado por concurso. El departamento de suministro se encarga, es un procedimiento normalizado. Las solicitudes pueden proceder de cualquier facultativo o del servicio de enfermería", explicó Gómez Zamora durante su declaración como testigo en la sexta jornada del juicio oral.

El antiguo directivo de la Princesa, que actualmente ejerce su labor en otro hospital, explicó que, cuando él abandonó dicho centro en 2009, Merino Bartres, que ejercía como jefe de la sección de Hematología en el momento que estalló la ''Operación Puerto'' en 2006, ya no figuraba en la plantilla.

"No es habitual que se pidan medicamentos a otros hospitales, pero se hace cuando se rompe el ''stock''. No sé si el cloruro sódico se puede comprar en farmacias, es un procedimiento que se delega en el departamento encargado", reiteró Gómez Zamora en el juicio.

Merino Bartres era el socio de Eufemiano Fuentes en la supuesta trama e inicialmente figuraba como imputado en el juicio que se está celebrando en Madrid, pero que fue apartado de la causa por sufrir Alzheimer.